martes, 19 de agosto de 2014

"Hay recuerdos que caben en una taza de café." La noticia.

"El amor, el tabaco, el café y, en general, todos los venenos que no son lo bastante fuerte para matarnos en un instante, se nos convierten en una necesidad diaria"
Enrique Jardiel Poncela


Con todo el alboroto de los preparativos, Jazmín no había terminado de asimilar la noticia, se lo dijeron de golpe, sin dolo, sin saber lo que esto causaría en ella, en el momento no sintió dolor, arrepentimiento o enojo. 

Ya sabía lo que diría su padre, pero sin embargo habló con él, lo apartó del tumulto que se había formado en el traspatio pues acababan de derramar un saco de maíz y las gallinas se arremolinaban a este.

-Pero que no se pudo fijar- decía este al momento que entraba en el pasillo. 

-Me ha engañado- Se lo había dicho, Jazmín no pudo esperar más y se lo soltó así mismo como ella lo había recibido -Me ha engañado- Repitió. 

La cara de su padre se puso roja por un momento, para luego tranquilizarse y suspirar lentamente, Jazmín pudo notar en su aliento el café de esa mañana. 

-Eso no importa ahora- Pero, ¡cómo es que no iba a importar! Se encontraban a horas de la boda, y la novia se acaba de enterar que había sido engañada. Jazmín se sentía desesperada en ese momento, tenía en la mente tantas cosas, pero no se las podía decir a su padre. Él ya se había marchado, Jazmín se encontraba confundida con la respuesta de su padre, pero en el fondo sabía que tenía la razón, él había dado su palabra de que su hija se casaría, y no había vuelta atrás.

No era una boda arreglada como las que se acostumbraban en el pueblo, de esas en las que son los jefes de las familias, y no los jóvenes, los que deciden quien se casa con quien, con acuerdos que incluyen dinero, ganado, y otras cosas que beneficiarían a la familia. Esta boda había sido planeada por Jazmín y por el que esa tarde se convertiría en su esposo, apenas hace dos horas se encontraba completamente enamorada de Jacinto, el novio, el amor de su vida, pero también el que dos horas antes se había convertido en Jacinto, el mentiroso, aquel que le había prometido a Jazmín no una vida perfecta, pero si con compañía, con amor, con carencias de capital a veces, pero con lealtad firme, aquel que mientras trabajaba supuestamente para los gastos de la boda, en realidad trabajaba para mantener a sus hijos, ¡A sus hijos! Se casarían esa misma tarde y Jazmín se enteró esa mañana, no por su voz, que Jacinto tenía hijos. 

Eso era lo que le había contado apenas hacía dos horas, la que sería su madrina, que antes de conocer a Jacinto, este había procreado dos niños con una mujer que vivía a la orilla de las vías del ferrocarril, no mantenían más esa relación, pero Jacinto se había comprometido a sustentar a sus hijos. 

Jazmín no necesitó pensarlo más, su padre tenía razón, ella se casaría al final del día, sin importar las circunstancias. 






NOTA: "Hay recuerdos que caben en una taza de café" Es una colección de cuentos cortos que he compilado y que publicaré a lo largo de este mes. Todos los cuentos convergen en una historia principal: La vida de Jazmín García, de la cual se irán enterando a lo largo de este mes. Sin más por el momento, espero les esté gustando.

Cuestión de prioridades



Tú eres lo más importante que existe. Siempre piensa, que a pesar del mundo exterior, de las demás personas. Siempre existe ese grandioso mundo que es tu mente... tu cuerpo.

Tu lo riges!!! Tu eres el rey, tu eres... TODO!!!

Y no hay nada ni nadie que sea más valioso que tú.

Dios, o lo que sea que nos puso aquí, no nos trajo para complacer a nadie. Nos trajo aquí, para vivir.

Tienes razón, es muy bueno procurar a las demás personas, por que las amas!!!! Por que son importantes en tu vida.

PERO: Si no entiendes que antes de todos ellos, siempre está tu bienestar, entonces ayudarlos no te da satisfacción alguna.

Cuando empieces a quererte a ti mismo y entiendas todo lo que te puse primero, TU PRIMERO; siempre tú primero, después los demás...

Entonces...

Es cuando te darás cuenta, que haya afuera hay alguien que te necesita y que tú necesitas

No sabes quien es, como luce, no sabes si será fácil encontrarla... Pero, cuando lo hagas, te darás cuenta, que en ese universo que es tu corazón... hay espacio para dos prioridades...

viernes, 23 de mayo de 2014

Poema - Olvido

Hace ya unos añitos escribí este poema, siempre estuvo guardado, o lo publicaba de repente en algún blog x, pero hoy los comparto con ustedes.

Olvido




Si en verdad quieres acabar conmigo, 
y dejar de darle a mi vida algún sentido, 
confirmar que mi mundo has destruido, 
tendrás que abandonarme y confinarme en el olvido. 

Tendrás que sacarme para siempre de tu ser, 
olvidarte de mi esencia y tratar de convencer 
a tu cuerpo y a tu mente de que ya no estoy más 
aunque se por momentos, me extrañarás. 

Olvídame, y ten presente lo que te digo 
pues hasta en el más leve suspiro de una rosa, 
encontraras mi presencia y tu castigo 
por abandonarme y mandarme a un imposible olvido.

Cortometrajes - El piano de Gatos

Como parte de la singularidad de este blog, les presentaré cortometrajes y cortometrajes animados de todo el mundo.
Este primer cortometraje, nos muestra una ciudad alterna al mundo humano, una ciudad de gatos. Pero no son sólo gatos, son gatos con amor por la música... Pero, ¿Por qué prohíben cantar en esta ciudad de la noche a la mañana?.


Escribiendo EBRIO- Volumen 1

Más haya de las implicaciones filosóficas de una discusión de borrachos, esta la sorprendente capacidad de escribir correctamente después de unas caguamas encima; si, caguamas, por que a su servidor hoy no le alcanzo para algo más fino; así que en esta madrugada no hay cuentos, si no todo lo que puede pasar por la vulnerable mente alcoholizada de su servidor.



Sobre los gustos musicales
Si bien en una fiesta suelen poner todos los géneros musicales habidos y por haber, si hay algo que a mi me molesta es el hecho de empezar una fiesta con aquello que algunos débiles mentales llaman música, y que es nada más y nada menos, que la Banda (no me importa que no sea banda, duranguense, corridos, banda, para mi todo es lo mismo). 

El tema de iniciar una fiesta es alegrar el alma, descansar el cuerpo, etcétera; la carencia de relación entre letras estúpidas y música que quitando las percusiones podría ser hermosa, simplemente la repudio, no es algo que a mi gusto pueda ser llamado música. 

Aunque claro al principio de la fiesta pueda parecer intolerante, ya con suficiente etanol en el cuerpo y con sentimientos encontrados, su servidor puede disfrutar de cantar una que otra pieza de esas ondas. Pero en fin...

Sobre las peleas
Nunca falta el borracho mala-copa, que empieza una discusión por temas absurdos: ¿Donde quedo mi chela?, cambien la música, no manches ya cooperé, y un largo etcétera de casos incómodos que algunas veces pueden resultar en peleas a golpes.

Esto es algo que repudiaré más que la banda al inicio de una fiesta (más aún si estoy sobrio), pues la mente alcoholizada de un ser humano es la más necia que podrás encontrar, tú siempre tendrás la razón y lo que los demás digan te vale tres hectáreas celestiales de miembro masculino. Defenderás a capa y espada tus supuestos argumentos, más sólidos que una botella de Tonayan, aunque de eso dependa el que te sigan dando alcohol. 

Lo mejor es evitar invitar a las fiestas a gente de este tipo...

Sobre los dilemas existenciales
Al final de la fiesta, encontrarás, además de colillas de cigarro por todos lados, de la chica arrepentida por los besos en el rincón y de las vomitadas en el escusado, al típico libre pensador que evocará su infancia: sus traumas personales, que si le hicieron bullying, que si él es un chingón, o un mediocre... puff!!

Antes estas situaciones, lo mejor es darle siempre la razón, o bien, hacer como que lo escuchas mientras coqueteas libremente con la borracha de al lado. En el caso en que tu seas el libre pensador, lo menos que puedes hacer es creerte todo lo que estás diciendo y al otro día hacer como que no hablaste con nadie sobre tus apodos de niño y todas esas cosas que están mejor en tu cabeza que en los borrachos.

Sobre mujeres y otros demonios
De esto puedo escribir un libro!! La despechada, el que cayó en la zona de el amigo, la que se arrepiente por que esa noche engaño a su novio, y una larga lista de casos típicos en una fiesta, lo mejor es dejar a cada quien con sus propios problemas, no tener saldo o datos en el celular y continuar la vida, feliz y si no feliz, conforme.


jueves, 22 de mayo de 2014

12 de Diciembre.

Hoy, me siento anonado,
al ver cómo tu dulce aroma has dejado,
impregnada en cada rincón de mi cuarto,
recuerdo el dulce sabor de tus labios,
y de inmediato rompo en llanto.

¡Oh!, dulce niña mía,
me has dejado roto con tu partida,
aún recuerdo como el sol cantaba cuando tu sonrisa veía,
como tu hermoso cabello se movía al ritmo de la brisa.

No es que es esté triste por estar sólo,
es la ausencia de tu presencia,
presencia que sé que volverá pronto,
aunque así tenga qué esperar toda una vida.

Recuerdo esa tarde de Diciembre,
sentados en un pastizal en el centro de la ciudad,
arriba de nosotros un sol candente,
que tus ojos hacían brillar.

...

Ahora sé qué me miras con otros ojos,
lejos en la distancia estás,
pero recuerda que soy de unos de esos pocos,
que por tí podrían esperar.

Tristemente a pesar de mis recuerdos y lamentos,
se está esfumando tu recuerdo,
es como sentir un gran alivio,
aunque nunca quise sentirlo.

Creí que tus ojos eran los más hermosos de este mundo,
ahora me arrepiento,
no es por ser cobarde ni tonto,
sólo que ahora veo otros ojos.

Mis letras ya no son de tristeza,
tristeza que me causaste,
ahora que la conozco a ella,
sólo digo gracias por lo que me regalaste.

Ella,
única y sin igual,
pero no puedo contar de el poema este final,
pues falta mucha historia por contar.

                                                                                          -(Es de mi autoría, Juan Diego Niño Bedoya)

¿Es posible conocer del todo?

Todos, siempre, nos preguntamos algo... por más mínima cosa que sea.
Cosas como "¿Por qué?" o "¿Cómo?" son preguntas que abordan nuestra mente a diario, llenándonos de insatisfacción y un dulce sabor de curiosidad, aquella curiosidad que nos ha traído hasta acá, sea para bien o para mal.

¿Es posible conocer algo del todo?
Diría que no. Pero antes de partir con este tema, trataré de explicar "los dos tipos de conocimiento", está el científico, el que está basado en experimentación y métodos científicos, y el otro, el cuál no le tengo un nombre, pero sé que son aquellos que se han dado como "verídicos" sólo porque algunos cuantos lo han dicho.

Dicho lo anterior, no trataremos el conocimiento científico, pues, ya está experimentado. Vamos con el otro, ¿Cómo sabemos que algo es posible? ¿Quizá, no sé, una tradición? ¿Lo que está bien o mal?, son infinidades las cosas que le confiamos más a una tradición desde nuestros antepasados que arriesgarnos a probarlas. Como diría un filósofo de por ahí, siempre hay qué dudar de lo que uno sabe, pues el conocimiento se podría interpretar como una "opinión aceptada por todos", pero siembre habrá alguien que refute eso, entonces, así pues, ¿Cómo saber sí algo es verdad? Muchos dirían que el pensamiento de las masas ya que este tiene "seguidores", o, otros dirían como dijo alguien de por ahí, la verdad está en la minoría. No he argumentado bien esto, sólo quería dejarlos con el pensamiento... Cuando tenga algo más qué explicar, haré lo posible que mi voz y mis letras choquen contra lo andes.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Cuentos de Madrugada - Radiante

Y ésa tarde, nadie vino; Diego decidió seguir esperando unos momentos más, como si esos 15 minutos igualaran a los 3 meses de angustia acumuladas desde aquella mañana en que la vio partir desde lejos, sin reunir el valor suficiente para despedirse, con miedo a que la tristeza que lo acogía, se viera en sus ojos cristalinos. Aquella carta que había releído cientos de veces, ahora venía a su mente, y con las palabras ahogadas de su adiós, se materializaba su pelo, sus castaños rizos; con esa letra desesperada, llegaba su hermosa sonrisa; y el remitente… 5 letras, 5 hermosas letras, lo más bello del universo conocido descrito en un nombre igual de hermoso: Diana.

-Diana- dijo en un susurro. –Diana- pronuncia ahora más fuerte. -¡Diana!- Ésta vez lo había gritado, no había sido un grito fuerte y varonil, como los que dan esos jóvenes enamorados al llamar a su amada, no, fue sonoro, sí, pero sus pensamientos habían hecho de aquella última palabra de desesperación un sollozo ahogado.

-Joven…- sin que se percatara de ello, el guardia estaba a su lado tratando de comprender la razón de sus sollozos, pero más preocupado porque era hora de cerrar la estación. –Disculpe, pero ya no habrá más llegadas a partir de las 11.-

¡Las once de la noche! Esos no habían sido cinco minutos de espera extra, debía salir de ahí rápido si quería alcanzar alguna estación del metro abierta. Limpiándose las pocas lágrimas que ahora rodaban por sus mejillas, nuestro pobre amigo salió apresurado, asegurándose de no tirar esta vez el ramo de rosas que bien se verían en el altar a la virgen de su abuela.

A paso veloz, se abrió un espacio entre las personas, que como él, tomaban el último metro hacia el centro de la ciudad. 20 minutos después era la única alma que deambulaba por las solitarias calles de la ciudad, escribo solitarias, porque ningún alma pura andaba en esos momentos, para que el lector se dé una idea, describiré lo que rodea a nuestro protagonista ahora: el murmullo de los hoteles de paso, las prostitutas que más adelante ofrecían sus encantos a hombres solitarios que buscaban saciar sus instintos carnales y por demás banales; al doblar en la calle Madrid, las luces de algunos pequeños puestos ambulantes que aún estaban a esas horas le servían de guía, al llegar al cruce con Reforma, las prostitutas que atrás eran hermosas, jóvenes y coquetas, se convertían en sendas señoras rondando en los 40, cuyos encantos, habían desaparecido con el tiempo, así como las ganas de coquetearle a algún transeúnte, éstas, eran las señoras frecuentadas por hombres de edad, borrachos o por algún mendigo con suerte esa noche, con algunos centavos para pasar bien el rato. Ya sea por costumbre o por falta de interés, siguió de largo, hasta encontrarse con el edificio de departamentos en el que estaba su hogar.

En el apartamento 12 del 343 de la calle Sullivan, era donde vivía la familiar Ramírez, un lugar heredado por su padre, y mantenido como fuera por su madre y los pocos ingresos que aportaba a las arcas de la familia.

-¡Diego! – Se escucha un grito, que de seguro despertó hasta los huesos de los héroes que descansan en el monumento a la Revolución, era su madre. -¿Otra vez tarde Diego?- A pesar de la firmeza  y la severidad de las palabras, en la cara de aquella mujer se podía leer la preocupación de una madre.

-Si mamá, esperaba que éste domingo si se presentara, estoy seguro que vuelve…- las palabras de Diego disminuían de tono, con un aire de decepción ya conocido por su madre.

-Ay hijo, ay hijo…- los brazos de la madre rodean el cuerpo de su hijo, con aquella calidad propia. –Anda pues, a dormir.-

Sin nada más que decir, Diego se dirigió a su habitación, con la mirada de un condenado a la horca y con la desilusión de un niño que no ha obtenido el juguete que quería. Al desplomarse en la cama, sus lágrimas aumentaron, y ahogándolas con la almohada, apaga su llanto.

¿Será que algún día podrá pronunciar esas bellas  letras que tanto desea? Esa es su máxima en esta existencia terrenal. Volver a verse reflejado en esos bellos ojos color miel, que lo hipnotizaban, oír su bella voz, deslizar sus dedos por tan suaves cabellos, tocar una vez más su mano, besar sus labios…

Ella se fue hace 3 meses, queriendo brillar más allá de ésta ciudad que no se lo permitía, buscando su fortuna en tierras lejanas.

Sí, ella quería brillar, pero lo que no sabía, era que para él, estaba radiante en todo momento… era bella, y era ella la estrella que iluminaba ese cielo abrumado por el smog; era esa pequeña luz titilante en el oscuro vació de una soledad dispersada por sus rayos.

No sabremos si regresará, pero si algo sabemos y Diego sabe, es que la seguirá esperando, buscando volverse a llenar con aquella luz que sólo ella irradia, con la bella Diana y su innegable sonrisa… para ponerla al lado de la luna, opacando su encanto, en aquel lugar del cielo, reservado para su radiante esencia…

martes, 13 de mayo de 2014

Un poco de poesia.....

EL RUEGO

Señor, tú sabes cómo, con encendido brío,
por los seres extraños mi palabra te invoca.
Vengo ahora a pedirte por uno que era mío,
mi vaso de frescura, el panal de mi boca,


cal de mis huesos, dulce razón de la jornada,
gorjeo de mi oído, ceñidor de mi veste.
Me cuido hasta de aquellos en que no puse nada;
¡no tengas ojo torvo si te pido por éste!


Te digo que era bueno, te digo que tenía
el corazón entero a flor de pecho, que era
suave de índole, franco como la luz del día,
henchido de milagro como la primavera.


Me replicas, severo, que es de plegaria indigno
el que no untó de preces sus dos labios febriles,
y se fue aquella tarde sin esperar tu signo,
trazándose las sienes como vasos sutiles.


Pero yo, mi Señor, te arguyo que he tocado,
de la misma manera que el nardo de su frente,
todo su corazón dulce y atormentado
¡y tenía la seda del capullo naciente!


¿Que fue cruel? Olvidas, Señor, que le quería,
Y él sabía suya la entraña que llagaba.
¿Que enturbió para siempre mis linfas de alegría?
¡No importa! Tú comprende: ¡yo le amaba, le amaba!


Y amar (bien sabes de eso) es amargo ejercicio;
un mantener los párpados de lágrimas mojados,
un refrescar de besos las trenzas del cilicio
conservando, bajo ellas, los ojos extasiados.


El hierro que taladra tiene un gustoso frío,
cuando abre, cual gavillas, las carnes amorosas.
Y la cruz (Tú te acuerdas ¡oh Rey de los judíos!)
se lleva con blandura, como un gajo de rosas.


Aquí me estoy, Señor, con la cara caída
sobre el polvo, parlándote un crepúsculo entero,
o todos los crepúsculos a que alcance la vida,
si tardas en decirme la palabra que espero.


Fatigaré tu oído de preces y sollozos,
lamiendo, lebrel tímido, los bordes de tu manto,
y ni pueden huirme tus ojos amorosos
ni esquivar tu pie el riego caliente de mi llanto.


¡Di el perdón, dilo al fin! Va a esparcir en el viento
la palabra el perfume, de cien pomos de olores
al vaciarse; toda agua será deslumbramiento;
el yermo echará flor y el guijarro esplendores.


Se mojarán los ojos oscuros de las fieras,
y, comprendiendo, el monte que de piedra forjaste
llorará por los párpados blancos de sus neveras:
¡toda la tierra tuya sabrá que perdonaste!

Bienvenida

Como dije esto es breve jajaja... 

Después de un arduo proceso de selección (un grupo), realizado en la más confiable y segura de todas las redes sociales, Facebook, Empezaremos con este proyecto en el cual se podrá observar información de lo más variada y en diferentes perspectivas. 
Con un equipo de profesionales de diferentes partes de Latinoamérica, y abierto a más miembros, esperamos que las cosas aquí publicadas sean de el agrado de un público muy abierto, les recuerdo a todos los autores que trabajaran aquí, que no hay reglas, todo está abierto al debate.
Tampoco es estrictamente necesario que todos estemos de acuerdo en un mismo tema, ese es el objetivo de esto, abrirse a diversas perspectivas.
Sin más por el momento, les doy la bienvenida a este blog, y que empiecen los posts.